Basada en la apreciada novela de Garth Stein, que pasó tres años y medio en la lista de best sellers y ha sido traducida a 38 idiomas, MI AMIGO ENZO es estelarizada por Milo Ventimiglia, Amanda Seyfried y la voz de Kevin Costner como Enzo, el perro filosófico, que narra la historia.

A través del vínculo que tiene con su dueño, Denny, un piloto de carreras que aspira llegar a la Fórmula Uno, Enzo ha podido obtener un entendimiento formidable de la condición humana e intuye que las técnicas que se necesitan en la pista de carreras también pueden aplicarse para navegar de manera exitosa el trayecto de la vida. La película sigue a Denny y a los amores de su vida: Eve, su esposa, Zöe, su pequeña hija, y, finalmente, Enzo, su mejor y verdadero amigo.

Enzo ha visto un documental acerca de Mongolia, donde se cree que cuando un perro termina su vida como perro, su siguiente encarnación será como hombre. Enzo anhela reencarnarse como humano, con pulgares oponibles y una lengua que le facilite hablar.

Al igual que la novela, la película es narrada por el perro sabio y filosófico, Enzo. El director Simon Curtis (Goodbye Christopher Robin, My Week with Marilyn) comenta, “La brillante voz en off de Enzo es muy esclarecedora. En ocasiones es muy precisa, en ocasiones falla, pero eso forma parte del placer. En ocasiones está bien, en ocasiones se equivoca, pero es un perro muy bien intencionado que quiere aprender con la esperanza de que pueda regresar como humano en su vida siguiente. Una de las cosas que más he disfrutado de este rodaje es que hay escenas en esta película que uno ha visto cientos de veces —el nacimiento de un niño, el personaje principal siendo esposado, la boda, y así—, pero verlo todo desde la perspectiva del animal hace que esas escenas se sientan muy frescas y originales”.  

Fecha de estreno: 12 de setiembre en los cines de Costa Rica.

Quizás mejor conocido por sus papeles protagónicos en la serie de televisión Grey’s Anatomy, así como en las películas Enchanted, Made of Honor y Sweet Home Alabama, Patrick Dempsey es también un productor y piloto de carreras consumado. Se topó con la novela justo antes de que fuera publicada en el 2008.

Dempsey había trabajado previamente con Neal H. Moritz, Tania Landau y Original Film en Made of Honor y Sweet Home Alabama, y se volvieron a reunir para formar un equipo de producción. El proyecto pasó por varios estudios hasta que encontró finalmente su hogar legítimo en Fox 2000.

            Moritz recuerda, “Me encantó el libro desde la primera vez que lo leí. Combina tres cosas que amo: una gran historia humana, un perro increíble y el automovilismo”.

            Landau añade, “Todos hemos llegado a sentir que nuestros perros son humanos y tienen pensamientos humanos, pero aquí se pone en perspectiva. La metáfora que el perro tiene por estar presente, y cómo relaciona eso con las carreras de Denny, así como con el viaje de éste, hicieron que todo fuera muy especial”.   

            Landau dice que Enzo es un alma muy espiritual. “Acaba de ver este documental de la reencarnación y quiere aprender todo lo que pueda de Denny, y sellarlo en su alma. Quiere recordarlo para que cuando se reúnan, él ya como humano, y se den un apretón de manos, compartan esa sabiduría. Fue la cosa más importante que conservamos a lo largo de toda la historia. Enzo siempre es la voz de la espiritualidad. Los humanos no están siempre conscientes de ella, pero parece que los animales sí podrían estarlo”.   

“Enzo representa a todos los perros”, comenta el autor Garth Stein. “Tenemos diferentes perros para diferentes portadas de libro, para el de tapa dura y de bolsillo. Y en sus 38 idiomas, cada lenguaje tiene un perro distinto en la portada. Cada cultura tiene su propia representación de Enzo. En los libros es una conversación que estoy teniendo con el lector, y éste tiene la oportunidad de proyectar en el escrito a su propio perro”. Stein dice que las relaciones humanas con los perros son: “Todas acerca del amor incondicional. No piden mucho de nosotros, no les pedimos mucho a ellos, excepto amor. Y esa es una relación auténtica y maravillosa. Me parece que sería grandioso si todos, como personas, nos pudiéramos tratar más como los perros. Digo, en un buen sentido. Todo amor, nada de juicios. Ninguna expectativa, excepto amor”.

EL REPARTO CANINO

Si bien Kevin Costner le da voz a Enzo, en pantalla Enzo es interpretado por Parker, un golden retriever de dos años, y Butler, de ocho años, que lo interpreta como un perro más viejo.

Los perros superaron toda expectativa. Curtis dice que estaba sorprendido por cuán excepcional fueron: “En el pasado, cada vez que trabajé con animales, en partes pequeñas, siempre fue un desastre. A este proyecto llegué muy inquieto, porque, como lo dicta el guión, el perro está en todas las escenas, de una forma u otra. Elegimos a los perros correctos y han sido entrenados muy bien. Una de las razones por la cual el plan de trabajo ha fluido muy bien es porque los perros lo han hecho muy bien, así que le doy todo el crédito a sus cuidadores”.

“Fuimos muy afortunados en haber podido contar con Parker”, comenta Landau. Recuerda una de las primeras pláticas con la entrenadora de animales y coordinadora, Teresa Ann Miller. “Me dijo, ‘la cosa más difícil al momento de entrenar un perro es que se quede sentado, quieto’, y [Parker] fue brillante en hacerlo, lo que nos permitió obtener las tomas para la voz en off, en las que sólo está pensando. Tiene una gran profundidad. Parecía tener esta presencia omnisciente. Creo que todos en el set se enamoraron de Parker”.

Ventimiglia desarrolló relaciones especiales con los perros que interpretaron a Enzo, en especial con Parker. “Sólo porque Parker es un perro, no significa que no tenga un alma profunda y hermosa”, comenta “Lo puedes ver en sus ojos”. En sus pláticas con los entrenadores, recuerda, “Una cosa que sí les dije de manera egoísta fue que necesitaba un compañero que me viera. Como actor, necesito tener a alguien o a un animal que me vea a los ojos, y tengo que creerles que están sintiendo algo. Parker es muy expresivo y un animal muy amoroso. Como Denny, obtuve mucho de Parker. Fue fácil. Me inclinaba antes de cada toma y susurraba en su oído y le decía lo que íbamos a hacer exactamente. Y después Parker lo hacía de una manera precisa. Es un alma profunda y generosa, y te brinda una expresión casi humana”.

“Es una de esas cosas que son bellas de ver; el nivel de emotividad que proviene de estos animales que están ahí, sólo para amarnos. Y eso es lo que esperan a cambio. Es algo hermoso, que pueden transmitir en una mirada. Me recuerda que en ocasiones no necesitas las palabras, sólo está la experiencia que compartes, un momento común en el que sólo miras los ojos del otro y sabes exactamente lo que estás sintiendo. Es una cosa espiritual innata”.

Teresa Ann Miller, coordinadora de animales y entrenadora principal, comenta, “Parker es un alma vieja. Tu típico golden retriever tiene mucha energía, quiere jugar y nadar y hacer las cosas típicas de la raza. Pero ese es el caso de Butler, el que tiene ocho años. Butler no tiene idea que tiene ocho años. No hay perro más vigoroso, juguetón y bobo en la historia. Y eso embona con el estereotipo del golden retriever. Parker es un alma vieja que actúa como si tuviera ocho. Es mucho más lento, tiene una conducta más pausada, es muy majestuoso en su manera de desenvolverse, y tiene una energía tranquila. Pero es perfecto para Enzo. Personifica el personaje como nada que haya visto antes. Es el destino lo que hizo que interpretara este papel porque no hubiéramos podido encontrar una relación tan cercana a como viene el personaje de Enzo descrito en el libro. Era algo que ya estaba predestinado”.    

Paradójicamente, tanto Parker como Butler, las estrellas de cine caninas entrenadas de manera impecable, eran perros de rescate. A sus dueños anteriores les había sido demasiado desafiante lidiar con ellos antes de que Miller los encontrara.

Miller se topó con Butler en un refugio de animales. Comenta, “Era un perro no querido y quizás problemático, porque es muy vigoroso y activo”. Parker fue rescatado. “Tenía un problema en la piel horrible, y supongo que el dueño ya no pudo lidiar más con ello. Le faltaba cabello y todo lo demás, y fue adoptado y curado. Lo metieron a un programa de entrenamiento sencillo, y ahora tiene una carrera exitosa”. Miller dice que le encanta haber tenido la “oportunidad de darle a ambos perros un propósito y una razón para disfrutar la vida bajo otra atmósfera. Eran mascotas no queridas y problemáticas, pero ahora tenemos a estos dos grandes perros que son una gran compañía y son fantásticos para el trabajo que hacemos”.

Una parte clave del entrenamiento es hacer que los perros se acostumbren a trabajar con gente, además de los entrenadores. Miller acota, “Es muy importante que no sólo estén haciendo estas conductas y trucos para mí. Tienen que salir y actuar como si pertenecieran a otras personas en el set y desarrollar relaciones con ellos”. Recuerda el primer encuentro de Parker con Ventimiglia: “Milo tiene un alma acogedora, y los animales se dan cuenta de eso. Pueden sentir cuando no existe esa sinceridad o si hay algo falso. Milo estaba en el piso con él, pasándola de maravilla. Tuvo mucho tacto con él, y el perro reaccionó ante ello”.

Miller se especializa en animales que interpretan personajes y que parecen no estar entrenados, que se desempeñan de manera natural. “El logro más grande que tuvimos en ésta”, agrega, “es hacerlo ver como el perro de Denny, y que ama a su familia. Pasamos tiempo con el animal y encontramos la mejor manera de trabajar con él y que no distrajera o diezmara las actuaciones de los actores cuando estuviera con ellos. Es un acto de malabarismo sutil. Toda la película es contada a través de sus ojos, y teníamos que hacer que empatara con su voz. ¡No hay sutileza alguna en intentar empatar a Kevin Costner! En ese sentido, se nos presentó un reto nada pequeño. Pero venía con el paquete y teníamos que hacer que esa voz embonara con las reacciones y acciones del perro, mientras está diciendo sus diálogos”. 

Miller trabajó en el set al lado de un equipo de otros tres entrenadores: April Morley, Deborah Dellosso y Christie Miele.

Además de Parker y Butler, había otros dos golden retriever en el set, Orbit y Solar. A Solar se le llegó a conocer de manera afectuosa como el perro terapéutico, porque le encantaba dar abrazos, envolver sus patas alrededor de la gente y fundirse en sus pechos.

Los entrenadores también trabajaron con cachorros de nueve semanas de edad. “Aprendieron a sentarse, mover la boca y ladrar a la orden”, comenta Miller. “Son como esponjas, como niños. Todo lo asimilaron en un periodo bastante rápido”. El adorable Sawyer, de nueve semanas de edad, interpretó a Enzo de cachorro. 

En el set, la seguridad de los animales fue una prioridad. Miller acota, “Además de su seguridad elemental, se trata también de la percepción del cuidado y la seguridad del animal”. Durante el rodaje, una cámara de video estuvo dedicada a seguir y documentar cada escena que los perros rodaron, para mostrar de manera exacta cómo los canes fueron manejados y cómo los entrenadores obtuvieron emociones y reacciones de ellos. “Si hacía frío, teníamos una tienda de campaña con calefacción para ellos. Si estaba muy caliente, teníamos una con aire acondicionado. Es de suma importancia que todo mundo sepa que estamos al pendiente”.

Un representante de la Animal Protection Agency estuvo en el set todos los días para asegurar la seguridad máxima de los perros. Miller indica que, en esta película, después de cada escena, Simon me preguntaba, “¿cómo está el perro? ¿Está bien para hacer otra toma?”. Esto, después de cada encuadre. Su bienestar era la preocupación principal en el set con todos los departamentos. Comienza desde arriba, y todos deben asegurarse de que las cosas sucedan de la manera correcta, y la Animal Protection Agency estaba ahí para documentar que todo se hiciera de una forma segura.

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Comunicador y Diseñador Publicitario.