Entrevista con Susanne Bier, directora de “The Undoing”

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Susanne Bier dice que es crucial que cuando uno se embarca en un proyecto, en este caso un apasionante thriller psicológico en seis episodios ambientado en las clases más pudientes de la sociedad de Nueva York, uno comparta una visión creativa con sus colegas. “Fue delicioso e irresistible” comenta sobre The Undoing

Cuando el primer episodio aterrizó en el escritorio de Susanne Bier, escrito por David E. Kelley (su nombre en la página de presentación es de por sí una marca de calidad), con la ganadora del Oscar Nicole Kidman como productora y estrella, Susanne supo, por supuesto, que todos los ingredientes eran adecuados y estaban listos para cocinarse en este platillo embriagador.

Kelley cuenta con un currículum destacado, que incluye algunos de los mejores programas de televisión, desde L.A. Law a Chicago Hope, Ally McBeal a Big Little Lies, que por supuesto tuvo la actuación estelar de Nicole Kidman. 

“Admiro mucho como escribe David, entonces incluso antes de leerlo, pensaba: ‘esto va a ser muy interesante’, recuerda. “Y me gustó mucho y Nicole también estuvo involucrada con lo que todo se volvió realmente intrigante.

“Y luego Nicole y yo hablamos y ella fue muy encantadora. Seguí hablando con David y leí la novela (You Should Have Known [Tú ya lo sabías], de Jean Hanff Korelitz) y creo que nos dimos cuenta rápidamente de que habíamos compartido una visión y de que sentimos que definitivamente si trabajábamos juntos íbamos a materializar esa visión compartida. ¡Y eso es lo que hicimos! 

The Undoing se trata de un misterioso asesinato ambientado en la elite de Manhattan, que cuenta con riquezas y goza de privilegios. La serie interpela a su audiencia: Un hombre encantador, divertido, mundano, un médico tremendamente exitoso que tiene una esposa adorable, un hijo encantador y un fabuloso departamento en Manhattan, ¿puede ser capaz de mentir y de engañar?

La respuesta es “sí”, descubrimos rápidamente que Jonathan Fraser, interpretado por Hugh Grant, es un adúltero y un maestro del engaño. Ocultó a su esposa (Nicole Kidman) una relación apasionada y también le hace creer que conserva su trabajo como oncólogo pediátrico en un hospital de primera línea, cuando, de hecho, tuvo que renunciar caído en desgracia unos meses atrás. Pero, ¿es un asesino? 

Cuando Elena (Matilda De Angelis), quien luego descubrimos, era la amante secreta de Jonathan, es violentamente asesinada, esa será la pregunta que tiene a la audiencia con la duda hasta el final, mientras los excelentes narradores Kelley y Susanne Bier despliegan un notable elenco de personajes, cada uno de ellos interpretado por actores de renombre, y todos tienen sus secretos oscuros. 

“Y existe el tema principal de cuánto somos capaces de conocer a otra persona. Cuánto podemos confiar en nuestros propios instintos. Cuánto podemos confiar en lo que vemos”, comenta Bier. 

“Todos estos temas son algo a lo que todos nosotros, en un momento u otro de nuestras vidas nos vimos enfrentados en mayor o menor medida. Ya lo pasamos y eso seguirá ocurriendo, y creo que eso es muy conmovedor e interesante.

“También siento que tener a una persona como Grace, tan resuelta, interesante y bella en el centro de algo que se derrumba por completo es muy, pero muy irresistible y encantador”.

Y por supuesto que lo es. Cuando vemos a Grace por primera vez ella vive la vida que siempre soñó. Es una terapeuta exitosa, está casada con el hombre que adora, Jonathan, y ambos aman con locura a su hijo, Henry (Noah Jupe), quien estudia en una de las escuelas privadas de elite de Manhattan. 

“Diría que con el primer episodio era como si ‘bueno, dejémonos llevar por este mundo maravilloso de los privilegios y de la felicidad, y luego tiremos una bomba’, se ríe Bier. “¡Y es más o menos a lo que apuntábamos!” 

Cuando vemos por primera vez a Grace y a su marido, ellos viven el sueño: ambos tienen carreras exitosas, un matrimonio feliz y aman con locura a su hijo, Henry (Noah Jupe).

Grace aconseja a parejas cuyas relaciones atraviesan una crisis, mientras la suya parece sólida y segura. Jonathan es un médico protector y comprometido que trabaja con niños con enfermedades terminales.

“Vi muchísimas parejas felices en películas y en series, y por lo general no me lo creo” dice Bier. “Porque lo que creo que pasa -y es por eso que esto funciona con Grace y Jonathan- es que uno siente que es real”.

 “Uno siente que tienen un sentido del humor compartido, que existe una ironía entre ellos y que ocurre algo muy directo, y que por eso uno tiende a entenderlos y es de verdad. Es una buena relación real que funciona”.

Grace le abre las puertas del comité de recaudación de fondos de la escuela de Henry a una recién llegada, Elena, cuyo hijo también va a la escuela gracias a una beca. Ella tiene también una bebé. La joven mujer está fascinada por Grace, y también le causa preocupación. 

Pero cuando avanza el primer episodio explota la “bomba” a la que se refiere Susanne Bier. Elena es brutalmente asesinada, lo que destruye la vida perfecta de Grace, ya que descubre que Jonathan había estado teniendo una relación sentimental con la joven, y que es el padre de su hija.

Cuando la noticia sobre la muerte de Elena se adueña de los medios, Jonathan está de viaje en una conferencia médica y Grace trata desesperadamente de contactarlo. Entonces, llegan los detectives y ella descubre que él es el sospechoso número uno en la investigación por el asesinato.

“Para todos nosotros, siempre existen secretos y creo que es parte de lo que hace que esta historia sea tan accesible, porque a uno le llega. Pero siempre hay secretos y a veces son benignos o banales y sin importancia, pero a veces pueden ser gigantescos”, comenta Bier. “Parte de lo divertido de esta serie y parte de lo divertido para mí al hacerla es que nada es lo que parece. Y hay una cierta cuota de verdad para todos”

Trabajar estrechamente con Nicole Kidman, como su protagonista principal y como productora fue una dicha, dice la directora. “Siempre admiré a Nicole y admiré siempre lo brillante y audaz que es, y su naturaleza implacable y su capacidad  de transformarse en alguien siempre diferente.”

“Es como si tuviese un chip implantado en el cerebro y se convierte en otro personaje. Así que, sí, siempre la admiré y siempre me intrigó la idea de trabajar con ella y este proyecto parecía el momento propicio”.

Años atrás, ella esperaba trabajar con Hugh Grant en un proyecto para una película que luego no se concretó. “Sabes, es raro, Hugh fue mi primer instinto, mi primera elección, y había querido trabajar con él durante años. Hace muchos años íbamos a hacer algo juntos que luego no se concretó. 

“Siempre pensé que él era súper interesante, pero creo que se ha vuelto cada vez más interesante como actor. Y es un personaje tan enigmático: tiene ese encanto y diversión, y también, detrás de todo eso, está la profundidad. Hay mucha agua profunda, y ¿es amable o no lo es? ¿Es terrorífico o triste?

“Hay algo por detrás de la diversión y el encanto que es mucho más profundo, mucho más peligroso y mucho más desconcertante de alguna manera, y eso siempre me intrigó. Y eso es perfecto para Jonathan. También pienso que Hugh creó a Jonathan. Pienso que Jonathan pudo haber sido muchas cosas diferentes, pero Hugh creó a su Jonathan”.

Para interpretar al hijo de Grace y de Jonathan, Henry, Susanne Bier se decidió por el actor inglés con quien había trabajado antes en The Night Manager, la premiada miniserie aclamada por la crítica basada en la obra homónima de John le Carré.

Con el paso de los años, Noah Jupe se estableció como uno de los jóvenes actores más destacados activos en la actualidad y protagonizó películas, inclusive A Quiet Place (Un lugar en silencio), Honey Boy y Ford v Ferrari (Contra lo imposible).

“Él trabajó en The Night Manager, y aún a sus 11 años de edad, fue el actor más brillante. Y mejoró. No puedo esperar a que se transforme en una gran estrella, que creo que lo será, y luego podré bromear con él”, Bier comenta divertida. “Tiene un gran sentido del humor. Sus padres son inteligentes y con sentido del humor, que es la razón por la que creo que podrá hacer lo que se le presente”.

Kidman y Grant lideran un elenco estelar. Donald Sutherland personifica al padre de Grace, Franklin, un acomodado financista quien nunca confió del todo en su yerno. Y Édgar Ramírez es el detective Joe Mendoza, un policía con mundo, que está convencido de que Jonathan es el asesino.

Matilda De Angelis es Elena Alves, una talentosa artista y joven madre que fue asesinada en su propio estudio, e Ismael Cruz Córdova es Fernando, el marido afligido y celoso, que también podría ser un sospechoso. Noma Dumezweni encarna a la formidable Haley Fitzgerald, abogada brillante e implacable que defiende a Jonathan. Lily Rabe es Sylvia Steineitz, amiga de Grace, que mantuvo su propio secreto sobre el pasado de Jonathan.

En palabras de la directora, todos ellos fueron adorables para trabajar en sesiones largas, que a veces duraban todo el día en exteriores en Nueva York y sus alrededores. Y ella valoró las opiniones de todos.

 “Lo espero y también se los pido, y me frustraría enormemente si no hubiese un ida y vuelta constante en cuanto al proceso creativo, las ideas y las opiniones. Es así como debe ser”, afirma Bier. “Es desgastante, pero muy gratificante”.

“No creo que haya habido un solo fin de semana en el que no hubiese estado hablando por teléfono durante la mitad del tiempo, hablando con el elenco, hablando con David (Kelley). Y en la otra parte del fin de semana hacía la edición. Una vez que comienzo a filmar no hay descanso. Es un constante trabajo en progreso.

“El día a día en el set me parece increíblemente emocionante y dejo de hacer una cuenta regresiva porque también es agotador. Creo que es como correr un maratón todos los días durante 90 días. Uno quiere hacerlo y luego, cuando estás a medio camino piensas: ¿Pero cómo voy a sobrevivir a todo esto?”

“Y luego solo quedan 20 días y entonces piensas: Ay, cómo voy a extrañar todo esto. Y entonces ya se termina. Conozco a muchos directores que están siempre contrariados cuando se termina la filmación pero en mi caso me siento aliviada y quiero que mi mente se relaje un poco. Y luego tengo el trabajo de edición y ese es el próximo maratón, físicamente menos agotador, pero igual de agotador para la mente”, se ríe.

Susanne Bier nació en Copenhague y estudió en la Escuela de Cine Nacional de Dinamarca. Ganó un Emmy a la mejor dirección por The Night Manager, y un Globo de Oro por In a Better World. Sus otras películas incluyen Freud Leaving Home (Freud deja la casa), Letter to Jonas, Family Matters (Problemas de Familia), The One and Only, Once in a Lifetime (Una Vez en la Vida), Brothers (Hermanos), After the Wedding (Después de la Boda), Things We Lost in the Fire (Cosas que perdimos en el fuego), Love is All You Need (Todo lo que necesitas es amor), A Second Chance (Una segunda oportunidad), Serena y Bird Box (Bird Box: a ciegas).

A continuación, la entrevista:

P: ¿Qué le debe dar a la audiencia un gran thriller?

SB: Debe capturar a su audiencia y debe llevarla en el viaje (risas).

P: Y The Undoing hace eso, por cierto. ¿Cómo se te ocurrió? ¿David E. Kelley te llevó los guiones? 

SB:Me llegó el primer borrador del primer episodio. Admiro mucho cómo escribe David, entonces incluso antes de leerlo, pensaba: “esto va a ser muy interesante”. Y me gustó mucho y Nicole también estuvo involucrada con lo que todo se volvió realmente intrigante. Y luego Nicole y yo hablamos, y ella fue muy encantadora. Seguí hablando con David y leí la novela (You Should Have Known, de Jean Hanff Korelitz), y creo que nos dimos cuenta rápidamente de que habíamos compartido una visión y que sentimos que definitivamente si trabajábamos juntos íbamos a materializar esa visión compartida. ¡Y eso es lo que hicimos!

P: ¿Entonces te llegó alguna información sobre el resto de los guiones para los episodios subsiguientes?

SB: Sí. Después de leer el primer episodio le dije a David: “esto puede desarrollarse de dos maneras, puede ser un thriller o puede ir en la dirección de una película dramática. Me interesa llevarlo hacia el thriller porque creo que es allí donde debe ir”. Y David estuvo de acuerdo y luego tuvimos una conversación muy fluida a medida que él comenzó a entregar más guiones de los episodios. Hablamos sobre ellos y él los revisaba si era necesario. Fue una relación basada en la colaboración y sin problema alguno. Fue como: “lo que sea mejor, eso es lo que haremos”.

P: ¿Qué te gustó de la historia? Es un thriller pero también tiene temas muy contemporáneos en la trama, ¿verdad?

SB: Efectivamente. Y existe el tema principal de cuánto somos capaces de conocer a otra persona. Cuánto podemos confiar en nuestros propios instintos. Cuánto podemos confiar en lo que vemos. Todos esos temas son algo a lo que todos nosotros, en un momento u otro de nuestras vidas nos vimos enfrentados en mayor o menor medida. Ya lo pasamos y eso seguirá ocurriendo y creo que eso es muy conmovedor e interesante. También siento que tener a una persona como Grace, tan resuelta, interesante y bella en el centro de algo que se derrumba por completo es muy, pero muy irresistible y encantador. 

P: Cuando nos encontramos con Grace y Jonathan, ellos encarnan la pareja perfecta y parecen idílicamente felices, ¿no es así? 

SB: Sí, pero sabes que vi muchísimas parejas felices en películas y en series, y por lo general no me lo creo. Porque lo que creo que pasa -y es por eso que esto funciona con Grace y Jonathan- es que uno siente que es real. Uno siente que tienen un sentido del humor compartido, que existe una ironía entre ellos y que ocurre algo muy directo, y que por eso uno tiende a entenderlos y es de verdad. Es una buena relación real que funciona.

P: A medida que se desarrolla la historia tú destacas su estatus social, que por un lado es una maldición debido a la atención mediática que atrae pero también una bendición porque pueden contratar a los mejores abogados.

SB: Sabes, no hay duda de que existe un trasfondo de reconocimiento sarcástico de lo que significa el privilegio y el olvidarse de ese privilegio. Me incluyo, provengo de una parte privilegiada del mundo. Escandinavia es una parte muy privilegiada del mundo y creo que lo que pasa con el privilegio es que uno ya no lo reconoce, uno lo da por sentado, y así es como es. Y en cuanto a Grace, que proviene de este entorno privilegiado, repentinamente este privilegio se le vuelve intolerante, pero también les permite contratar a los abogados más caros y a sobrellevar la amenaza con solvencia. Pero también los pone en evidencia de una manera que no hubiese ocurrido en otras circunstancias.  

P: También es interesante la manera en la que la historia destaca cómo los medios pueden ser utilizados casi como una parte del proceso judicial, ¿no es así? Pienso en el momento cuando la abogada de Jonathan, Haley Fitzgerald (Noma Dumezweni) lo pone en un programa de actualidades antes de que comience el juicio. Esto es un tema real, ¿no?

SB: Sí. Utilizan a los medios a sabiendas para crear un impacto en quien vaya a hacer cumplir lo que dice la ley y de alguna manera desdibuja las líneas entre lo que está bien y lo que está mal, que creo es el clima actual, con todo lo que está sucediendo. Las líneas se borran de una manera notable.

P: Grace comienza a descubrir que el hombre con quien se casó tiene secretos muy grandes. ¿Existen siempre secretos aún en las relaciones que en apariencia son extremadamente cercanas?

SB:Para todos nosotros, siempre existen secretos y creo que es parte de lo que hace que esta historia sea tan accesible, porque a uno le llega. Pero siempre hay secretos y a veces son benignos o banales y sin importancia, pero a veces pueden ser gigantescos. Parte de lo divertido de esta serie y parte de lo divertido para mí al hacerla es que nada es lo que parece. Y hay una cierta cuota de verdad para todos. Y, ya sabes, no es igualmente grave o no necesariamente cubre algo realmente malo, pero sí que hay mucho encubrimiento.

P: Jonathan es en muchas maneras un hombre atractivo: es doctor y trabaja con niños enfermos. Y también abordas la relación entre los médicos y los pacientes en la historia. Creo que alguien lo llama “El complejo de Dios”. ¿Me puedes contar sobre este aspecto de la historia?

SB: Sabes, es interesante porque él es realmente un buen médico, pero también es posiblemente alguien que está preocupado por su propio estatus. Y con muchas personas que están “haciendo lo correcto”, uno puede preguntarse legítimamente “¿están transformándose en dependientes de la reacción que obtienen? Tiene que ver con cuáles son las razones por las que hacemos lo que hacemos. Y no cambia necesariamente. Él sigue siendo un excelente médico aún si sus razones son algo oscuras, pero en algún punto esa oscuridad puede invadir a todo lo demás.

P: Cuando estás narrando una historia, ¿sientes empatía con un personaje específico o tratas de involucrarte con todos ellos por igual?

SB:Obviamente Grace es el personaje principal con quien uno se identifica, pero también me identifico con todos los demás personajes. Creo que parte de lo que necesita hacer el director es entender a cada personaje en un momento dado y entrar en su mente, porque de otra manera uno no los puede dirigir. Y parte de lo divertido de ser director es estar adentro de la mente de cualquiera, de un sociópata, de un niño. Y estar en la mente de un sinnúmero de personas diferentes es muy apasionante, y a veces da miedo (se ríe). A veces uno dice “¡Vaya! ¡Entiendo a esta persona demasiado bien!”. Y a veces se puede tratar de alguien a quien yo desapruebo y al final uno dice: “OK, me alegra que solo sea una ficción”… (Se ríe). 

P: Trabajaste con este formato de miniserie con mucho éxito antes, cuando hiciste The Night Manager. ¿Cuál es tu abordaje para filmar para televisión de formato largo?

SB:Lo abordo como una obra larga, una película larga. Pero en realidad, cuando hago una película me doy cuenta de que cuando estoy en el final de, digamos, el primer acto, yo la divido subconscientemente en mi mente. Como si pensara: “en este momento es cuando quiero que la audiencia se concentre y piense tal cosa”. Entonces juego inconscientemente con la idea: “En este momento la audiencia cree en esto, entonces tenemos que apretar este botón y este botón”. Así que tengo una visión estructural en mi abordaje y trato de hacer calzar cada parte para que se integre en el todo.

P: Tienes un elenco de notables. ¿Qué esperas de tus actores? ¿Quieres que contribuyan con ideas sobre sus personajes?

SB:Sí, por supuesto. Lo espero y también se los pido, y me frustraría enormemente si no hubiese un ida y vuelta constante en cuanto al proceso creativo, las ideas y las opiniones. Es así como debe ser: es desgastante, pero muy gratificante. No creo que haya habido un solo fin de semana en el que no hubiese estado hablando por teléfono durante la mitad del tiempo, hablando con el elenco, hablando con David. Y en la otra parte del fin de semana hacía la edición. Una vez que comienzo a filmar no hay descanso. Es un constante trabajo en progreso.  

P: ¿Disfrutas del día a día en el set? ¿Esa es tu parte favorita del proceso?

SB: El día a día en el set me parece increíblemente emocionante y dejo de hacer una cuenta regresiva porque también es agotador. Creo que es como correr un maratón todos los días durante 90 días. Uno quiere hacerlo y luego, cuando estás a medio camino piensas: “¿Pero cómo voy a sobrevivir a todo esto? Y luego solo quedan 20 días y entonces piensas: “Ay, cómo voy a extrañar todo esto” (risas). Y entonces ya se termina. Conozco a muchos directores que están siempre contrariados cuando se termina la filmación pero en mi caso me siento aliviada y quiero que mi mente se relaje un poco. Y luego tengo el trabajo de edición y ese es el próximo maratón, físicamente menos agotador, pero igual de agotador para la mente (se ríe).  

P: ¿Cuán importante es el proceso de edición para una serie como esta?

SB: Es realmente una forma de arte y estuve trabajando con el mismo director, Ben (Lester), que comenzó como editor junior en The Night Manager conmigo. A mí me gustó lo que hacía y sentí que nos entendíamos muy bien, él realmente entendió el material. Y ha estado editando mi material desde entonces. Y es algo raro porque es tan minúsculo pero también es algo tan importante. Además, estructuralmente juego con todo: nada es sagrado. Es como cuando dices: “pongamos la última escena al principio del episodio”. Me gusta juguetear con todo, pero al final se trata de lograr que la idea que estaba incluida en el guion desde el principio se transmita al final.

P: Hablemos del elenco. ¿Habías querido trabajar con Nicole durante un tiempo?

SB: Siempre admiré a Nicole y admiré siempre lo brillante y audaz que es, y su naturaleza implacable y su capacidad de transformarse en alguien siempre diferente. Es como si tuviese un chip implantado en el cerebro y se convierte en otro personaje. Así que, sí, siempre la admiré y siempre me intrigó la idea de trabajar con ella y este proyecto parecía  el momento propicio. 

P: ¿Y cómo fue trabajar juntas? ¿Cumplió con tus expectativas?

SB: Por supuesto. No tiene ningún problema y es cautivadora e interesante. Ella hace lo que sea y es súper creativa. Cada toma que hace es diferente, y me encanta eso. Para mí, filmar y no saber exactamente qué está pasando, estar en ese espacio en el que puedes recibir regalos sorprendentes es muy satisfactorio. Y ella te da esos regalos todo el tiempo, igual que Hugh. Ambos improvisan mucho. No creo que hayan hecho una sola escena en la que cada toma no haya sido notablemente diferente de la previa. 

P: ¿Por qué Hugh es tan adecuado para este papel?

SB: Sabes, es raro, Hugh fue mi primer instinto, mi primera elección, y había querido trabajar con él durante años. Hace muchos años íbamos a hacer algo juntos, que luego no se concretó. Siempre pensé que él era súper interesante pero creo que se ha vuelto cada vez más interesante como actor. Y es un personaje tan enigmático: tiene ese encanto y diversión, y también, detrás de todo eso, está la profundidad. Hay mucha agua profunda, ¿es amable o no lo es? ¿Es terrorífico o triste? Hay algo por detrás de la diversión y el encanto que es mucho más profundo, mucho más peligroso y mucho más desconcertante de alguna manera, y eso siempre me intrigó. Y eso es perfecto para Jonathan. También pienso que Hugh creó a Jonathan. Creo que Jonathan pudo haber sido muchas cosas diferentes, pero Hugh creó a su Jonathan.  

P: ¿Te sorprendió la manera en la que él llevó el personaje?

SB: Me entusiasmó. Me hizo feliz. Y fue divertido, fue realmente, realmente divertido interactuar con un personaje como él. Y sabes, con todos estos personajes, todos tienen sus secretos, y eso lo hace muy interesante porque con cada escena uno dice: “¡Wow!” Hay tanto más que él no te dice, entonces, ¿por qué no hacemos algo diferente con la próxima escena?

P: Hablemos de Donald Sutherland en su rol de Franklin. El trae una insinuación de amenaza a ese personaje, ¿no?

SB: Donald es fantástico. Sabes, es interesante aún antes de que yo comenzara a hacer mis propias películas, cuando ves una película y te encuentras observando a alguien que tal vez no sea el personaje principal, pero ves a esa otra persona en la escena y es siempre Donald. Lo pones en una sala y solo tienes ojos para él (se ríe). Es el epítome de dinero de alcurnia y aun así no es un ser humano malvado, simplemente vivió su vida sin cuestionarla e hizo las cosas que hizo. Y luego todo se da vuelta un poco también para él.

P: Henry, el hijo de Jonathan y Grace, juega un papel importante en esto, ¿no es así? Y elegiste a Noah Jupe, con quien habías trabajado en The Night Manager, para desempeñar este rol, ¿por qué?

SB: Sí, es un papel muy importante y Noah (Jupe), quien personifica a Henry, es un actor fantástico. Él trabajó en The Night Manager, y aún a sus 11 años de edad, fue el actor más brillante. Y mejoró. No puedo esperar a que se transforme en una gran estrella, que creo que lo será, y luego podré bromear con él (risas). Tiene un gran sentido del humor. Sus padres son inteligentes y con sentido del humor, que es la razón por la que creo que podrá hacer lo que se le presente. 

P: Y también tienes a Matilda De Angelis como Elena Alves, la mujer que está en el centro de la historia. Ella había trabajado en Europa, pero es su primer gran papel en inglés. ¿Por qué Matilda fue adecuada para interpretar a Elena? 

SB: Sí, Elena está en el centro de todo. Matilda es una gran actriz europea: tiene esa seducción, esa cualidad de sexy y al mismo tiempo una actitud muy directa. Pero también puede ser autodestructiva. Creo que ella es una presencia extremadamente fascinante e irresistible en la pantalla y no solo porque es sexy, sino porque sus ojos tienen un alma convincente. La miras a los ojos y no quieres retirarle la mirada.

P: No es un rol fácil porque ella tiene que convencernos de porqué Jonathan engañaría a su esposa con ella…

SB: Sí, el tema es que tenemos a este hombre, que está casado con una de las mujeres más bellas del mundo, por lo tanto fue muy difícil seleccionarla porque se necesitaba tener a alguien de quien se podría entender cómo se daría la atracción. Y también porque debía ser alguien muy diferente a Grace.

P: También hay una escena con mucha carga sexual entre Elena y Grace, y le das a entender a la audiencia que podría existir una atracción entre ellas también. ¿Cómo se desarrolla eso en la historia?

SB: Sí, es conscientemente intrigante, pero veamos qué sucede (risas).

P: Necesitas a una actriz formidable para personificar a la abogada de Jonathan, Haley Fitzgerald. Cuéntanos cómo es trabajar con Noma Dumezweni…

SB: También para ese papel fue difícil el casting porque había que preguntarse: “¿cómo se encuentra a alguien que sea formidable y también conmovedora?” No quería a la típica abogada fría y cínica y Noma es cualquier cosa menos eso. Noma tiene una calidez especial y, al mismo tiempo, es muy disciplinada y siempre atenta a lo que tiene que hacer. Pero ella no es alguien que no sea emocional, y pienso que por eso funciona. Hace todo y hay mucho que subyace a la superficie, donde uno sabe que ella entiende mucho más que lo que uno ve.

P: Édgar Ramírez personifica al Detective Joe Mendoza. Nosotros, la audiencia, nos enteramos mucho de la investigación gracias a este personaje, ¿no es así?

SB: Él es muy importante y mucho más divertido como personaje porque uno no termina de entender si él es un imbécil o si en realidad es un tipo agradable. Claramente a Grace no le gusta. Pero también entiende que él no es necesariamente su enemigo. Y creo que es divertido cuando uno tiene a alguien tan bien parecido y casi tan arrogante, y al mismo tiempo uno no puede dejar de gustarle de alguna manera. ¡Bueno, a mí me pasa!

P: ¿Cuál es tu enfoque sobre las escenas de cárcel, cuando arrestan a Jonathan y espera el juicio?

SB: Sabes, fue interesante poner al privilegio y a la riqueza en un mundo en donde naturalmente no van de la mano, y de repente nos encontramos sintiendo pena por Jonathan. Es como decir: “tal vez él no debería estar allí…” y pensé que era interesante. Y también me gustó hacer algunas escenas de cárcel, que no necesariamente son como todas las otras escenas de cárcel, aún si es difícil.

P: El privilegio es una gran parte de la historia. Hay una escena genial en el evento de recaudación de fondos en la que la subasta por un vaso de agua comienza con una base de mil dólares. Cuéntanos sobre esa escena y lo que querías trasmitir. 

SB: Sí, eso dice tanto, adoro esa escena. En algún momento pensé: “tal vez tengamos que cortarla en la edición”, y luego dije: “¡para nada! Porque representa ese mundo de una manera tan específica y es tan divertida. Y a mí también me gusta cuando la actriz que presenta el evento dice: “para garantizar que tengamos una escuela con diversidad” y hacemos un paneo y no hay nada de diversidad en las personas en la sala (risas).