Historias: Casos de éxito de mujeres agrícultoras emprendedoras de la zona de Cartago

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Ambas historias tienen en común que iniciaron con un sueño; con una mujer que creyó en si misma que se ánimo a hacer realidad una idea de la agricultura también es un negocio; y que através de la calidad y la implementación de medidas ambientales en sus fincas han logrado ayudar a sacar su familia adelante y su sueño. 

Casos de éxito. El primer caso de éxito es de  doña Sonia Gómez, quien es dueña de la Finca La Sanita, ubicada en Tierra Blanca de Cartago; y proviene de una familia de agricultores de la zona.

El primer contacto que tuvo, doña Sonia, con la agricultura fue durante su niñez, donde ayudaba con algunas labores en el campo como sembrar cebolla o cosechar papas. Fue su padre quien le enseñó, a ella, sus hermanas y hermano, el oficio de ser agricultora; y es, gracias  a esto, que aprendió a amar y respetar la tierra.

Doña Sonia continúo trabajando por muchos años con su padre; y cuando él falleció le dejó en herencia una finca; y es en este punto de su vida, donde ella se plantea qué hacer con su tierra y como cuidarla, como producir sin dañarla y de manera slaudable.

Hace unos 16 años, conversando con su cuñado y con el apoyo de su hermana, doña Sonia conoce acerca de la Agricultura Orgánica, en aquel momento este tipo de producción, estaba dando sus primeros pasos en el país. Por lo que, doña Sonia inicia su propia investigación y se matricula en el INA, para aprender esta técnica y producir sus biofertilizantes, biofermentos, abonos, entre otros.

Con el pasar del tiempo, ha logrado crear sus propias semillas y plantulas para la producción de diferentes productos; y cuenta, desde hace 10 años,  con una Certificación en Agricultura Orgánica.

Por medio de la Asociación PROZONOC doña Sonia participó en un programa  que Fundecooperación administraba en conjunto con el el CATIE y el MAG, de fondos no rembolsables, donde logró desarrollar un invernadero, en el cual tiene en este momento su cosecha de maíz para  todo el año. En este 2020 doña Sonia se encuentra, con Fundecooperación, en el proceso de ser una finca 100% adaptada al cambio climático mediante la implementación de un deshidratador solar, un banco de semillas, tanques de almacenamiento de agua, sistema de riego, entre otros que le permitirán ser más resiliente.

Actualmente, cultiva culantro, apio, tomate, cebolla, chile, ajo, semilla de papa, zapallo, zuchinni, frijoles verdes, rojos, cubases, kale, arrúgula, entre otros. Y sus productos son comercializados por medio de APROZONOC en diferentes ferias del país.

Por medio de esta asociación doña Sonia apoya a la comunidad donde vive. Además, en este 2020, su finca “La Sanita”  se convertirá en una finca modelo, para que los demás agricultores que deseen hacer de su finca una más tecnificada y sostenible, se inspiren, aprendan y comprueben que sí es posible.

El segundo caso, es de una joven cartaginesa, de la zona de Tierra Blanca, y su nombre es María Fernanda Masís. Ella, al igual que doña Sonia, es de una familia de agricultores que han trabajado las tierras de la zona norte de Cartago.

Su amor por la agricultura es de toda la vida, y siempre ha vivido muy agradecida por la labor que realizan las personas agricultoras, por producir el alimento que las personas de Costa Rica consumen en sus hogares.

Desde hace 3 años, María Fernanda y su esposo, se dedican de lleno a la agricultura,  como alternativa de trabajo y fuente de ingresos.Cuenta que empezaron con tan solo  un almácigo de apio.

Sin embargo, ella no quería cultivar de manera tradicional, buscaba diferenciarse con técnicas  saludables, sostenibles, aprovechando el aprendizaje que tuvo en el Colegio Técnico acerca de Agroecología.

Por lo que, hace un año, decidió empezar a cultivar de manera orgánica. Actualmente produce cebollín, culantro, zucchinni, chile dulce, chile jalapeño y otras variedades de chile.

Es, a partir de lo que produce, que descubre una posibilidad de negocio, en conjunto con su esposo de nacionalidad mexicana. Juntos crearon su propia línea de salsas picantes de la marca “Xoloitzcuientle” (tienen salsas picantes y agridulces), cuyas recetas son familiares y originarias de México.

Actualmente, estas salsas están disponibles en algunos puntos de venta de la zona, ferias y restaurantes de Cartago.

También, su finca se encuentra en un proceso de transición para implementar  medidas de adaptación al cambio climático, por medio de la asesoría de  Fundecooperación en temas como producción de sus abonos e insumos orgánicos, zanja abordo y señalética.

Por lo que, es importante señalar que la finca de María Fernanda  es un ejemplo de una cadena completa de valor, donde el producto agrícola se convierte en uno terminado, que invita al consumo local y sostenible.

Apoyo de Fundecooperación. 

Fundecooperación ha brindado fondos  reembolsables a través de su Programa de Crédito, así como  fondos no reembolsabes a ambas mujeres, sino que también acompañamiento y asesoría durante el desarrollo de los proyectos, con los que trabajaron con la fundación. 

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Comunicador y Diseñador Publicitario.