Julen Lopetegui ha pasado en cuatro meses y medio de ser seleccionador de España y estar a punto de disputar el Mundial al paro, pasando por una breve etapa como entrenador del Real Madrid. Florentino Pérez ha tomado la decisión de destituir al técnico blanco tras 138 días en el cargo y cinco tropiezos consecutivos en Liga.

El equipo madridista ha sumado uno de los últimos 15 puntos, está a siete del Barcelona y navega por la competición en novena posición.La derrota ante el Barcelona ha sido la puntilla definitiva a un entrenador que ya venía tocado de antemano. Antes del parón internacional el Real Madrid acumuló cuatro encuentros seguidos sin ganar y sin marcar, algo insólito en la historia moderna del club blanco.

La derrota ante Levante pareció definitiva, pero el calendario permitió a Julen ‘vivir’ una semana más. Hasta el Camp Nou.

El momento era especialmente delicado, ya que el Real Madrid visitaba al Barcelona en un encuentro que, se esperaba en el vestuario, podía marcar un punto de inflexión del equipo en la competición. Pero un nuevo traspiés ha hundido la moral blanca en Liga, a siete puntos del líder y tras una imagen mala en el Clásico.

Lopetegui fue presentado como entrenador del Real Madrid el 14 de junio de 2018, dos días después de ser anunciado como tal y un día después de ser destituido como seleccionador nacional. A su llegada, rodeada de gran controversia entre el Madrid y la Federación, el club le arropó. Una confianza que se ha perdido en pocos meses en vista de los resultados obtenidos.

La vida de Julen ha dado un vuelco total. A aquel comunicado oficial del club blanco en el que anunciaba que Lopetegui sería el sustituto de Zidane tras el Mundial ha sucedido una serie de desdichas que han acabado con el vasco sin equipo. Rubiales le fulminó en Krasnodar, con la plantilla de La Roja en shock, a horas del debut. Y a Florentino no le ha temblado el pulso tras una crisis que ha durado demasiado y que ha tenido como colofón el 5-1 del Camp Nou.

El despido de Lopetegui es el más temprano de un entrenador por parte de Florentino Pérez, que echó a Benítez un 4 de enero y a Luxemburgo un 5 de diciembre. La paciencia, en este caso, se le ha agotado antes con el exseleccionador, que en apenas cuatro meses ha dicho adiós a sus dos sueños como entrenador: dirigir un Mundial con España y entrenar al Real Madrid. Pocas veces un entrenador perdió tanto en tan poco tiempo.