El fútbol inglés se encuentra absolutamente revolucionado por las sanciones a Manchester City por cuestiones relacionadas con el denominado «fair play financiero».
De todos modos, el espectáculo debe continuar: este lunes, en la continuidad de la vigésimo sexta fecha de la Premier League, hubo un auténtico partidazo.
En el estadio de Stamford Bridge se encontraron frente a frente dos de los equipos más poderosos e importantes de Inglaterra: Chelsea y Manchester United.
Lejos y sin posibilidades de luchar por el título, los ‘Blues’ y los ‘Red Devils’ chocaron con el objetivo de acercarse a las competiciones continentales de la próxima temporada.
En la previa del encuentro, y, teniendo en cuenta las realidades y el potencial de ambos, se esperaba un partido sumamente parejo y equilibrado.
En ese contexto, Manchester United se mostró más efectivo que su contrincante de turno para quedarse con una muy buena victoria por 2-0.









