lunes, agosto 3, 2026
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Aprender el idioma francés es descubrir un nuevo mundo

—Bonjour! —dice con una sonrisa un participante de 72 años al iniciar la clase. Semanas después de tomar el curso, hoy tiene más vocabulario y seguridad al conversar. También sueña con visitar naciones que hablan este idioma, conversar con personas de otras latitudes y conocer otras culturas.

Hay aprendizajes que transforman la vida de maneras inesperadas. Aprender francés es uno de ellos. No se trata únicamente de incorporar nuevas palabras o de memorizar reglas gramaticales; es descubrir que siempre existen oportunidades para crecer y conectar con otras personas. Este idioma es oficial en 29 países y se habla en más de 30 naciones alrededor del mundo en los cinco continentes.

Aprender francés es abrir la puerta a novedosas maneras de pensar y conocer sobre otras culturas. Es mucho más que memorizar reglas y vocabulario. Esta experiencia permite desarrollar la confianza y la curiosidad en espacios de interacción y de convivencia. Hablar otra lengua es conectarse con las personas, compartir gustos, opiniones e intereses y comprobar que el aprendizaje no tiene edad.

Para las personas mayores, aprender un idioma es una oportunidad para mantener la mente activa, fortalecer la memoria, estimular la curiosidad y compartir. Cada conversación, cada ejercicio y cada palabra aprendida se convierten en pequeños logros que alimentan la autoestima y recuerdan que nunca es tarde para empezar algo nuevo.

Aprender francés después de los 50 es una aventura para la cual la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) facilita cursos en nivel principiante, intermedio y avanzado donde se fomenta la participación activa con una metodología basada en la comunicación. Durante el desarrollo de las clases, además de aprender el idioma, se promueve la confianza para emplearlo en situaciones reales y disfrutar del proceso de conocimiento junto a otras personas. Se adquiere mayor autonomía para desenvolverse en un mundo que está cada vez más interconectado. Por ejemplo, durante un viaje, la oportunidad de comunicarse en la lengua local facilita la posibilidad de vivir experiencias más auténticas y enriquecedoras y cada esfuerzo al hablar en francés es un acto de valentía que demuestra que para el aprendizaje no existe edad.

En definitiva, hablar francés es descubrir nuevas posibilidades para experimentar la vida y la mejor edad para aprender este idioma es la que usted tiene hoy.

Luis Carlos Lara
Luis Carlos Lara
Comunicador y Diseñador Publicitario.

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