El Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) invierte actualmente ȼ57.134 millones en diferentes proyectos habitacionales, en beneficio de poblaciones de bajos recursos.
Se trata de 13 proyectos urbanísticos que incluyen edificios de condominios y viviendas unifamiliares en urbanizaciones (1.263 apartamentos y casas); 1.135 viviendas en las islas Chira y Venado ubicadas en el Golfo de Nicoya y 754 viviendas que se edifican en 9 territorios indígenas.
En total, se beneficia a 2.152 familias (casi 7.000 personas) y se encuentran distribuidos en todo el territorio nacional, tanto en zonas rurales, como en ciudades de la Gran Área Metropolitana y otras cabeceras cantonales.
“El trabajo articulado que realizamos con el apoyo del sector privado y las entidades autorizadas, así como FODESAF que provee los recursos, está dando sus frutos pues se está realizando una amplia inversión destinada a proveer de viviendas adecuadas a las familias y a mejorar su entorno, lo cual redunda en una mejora de la calidad de vida de quienes se benefician con los recursos”, destacó Dagoberto Hidalgo, Gerente General del BANHVI.
Entre las obras que se encuentran en diferentes fases de avance destacan los proyectos que benefician a más de 100 familias como son: Boulevard del Sol IV etapa (Puntarenas) con 180 viviendas; Condominio vertical Cristal (Cartago) con 168 casas; Aurora de Luz (Carrillo) con 142 casas (ya se entregaron las primeras 25 casas); Veredas del Río (Liberia) con 140 unidades habitacionales y Condominio La Esperanza en Naranjo de 120 casas.
El Gerente General del BANHVI indicó que las 2.152 viviendas en desarrollo significan la construcción de 90.384 metros cuadrados nuevos de construcción, que a su vez generan unos 7.300 puestos de trabajo entre directos e indirectos.
“La construcción es un dinamizador de la economía por la gran cantidad de empleos directos e indirectos que se generan. En este caso concreto, los condominios, urbanizaciones, más las viviendas en zonas indígenas y territorios insulares, que estamos desarrollando nos permiten hacer un aporte al país y generar un efecto positivo en las comunidades, a través de encadenamientos productivos, como venta de agregados y materiales de construcción, transportes, consultoría y alimentación, entre otros”.
De acuerdo con los cronogramas aprobados, estas obras se irán concluyendo y entregando a los beneficiarios conforme se avance en los procesos de construcción, recepción en municipalidades y entidades estatales, así como la formalización de operaciones.
Hidalgo informó que además de estos proyectos, mensualmente se construye un promedio de 500 viviendas en lotes individuales, que también se financian con el Bono.
Anunció que estos no serán los únicos proyectos por ejecutarse, ya que, en el transcurso del 2024, se prevé la aprobación de otra cantidad importante de nuevas obras, entre ellas el Condominio Jacaranda, un proyecto de 6 torres de 4 piso, que se edificará en Hatillo, para 192 familias que actualmente residen en un asentamiento informal, así como la construcción de casas adaptadas a las culturas del territorio indígena Alto Telire, una zona de muy difícil acceso en la cordillera de Talamanca.





