Curridabat, 16 de junio de 2020. La alerta sanitaria por el Covid-19 también afecta a las mascotas. Es por lo que la Municipalidad de Curridabat organiza una campaña de donación de alimento para los perros y los gatos del cantón.
El alimento que se recaude se incluirá como parte de las ayudas que el comité municipal de emergencias ofrece a familias curridabatenses previamente identificadas, en beneficio de 714 perros y 284 gatos.
Sofía Pérez, jefa de Ambiente y Salud de la Municipalidad de Curridabat, explicó que se requiere de al menos cuatro toneladas de alimento para perro, para solventar la necesidad de estas mascotas por un aproximado de 20 días. En el caso de los gatos se necesita un mínimo de una tonelada de alimento para cubrir la alimentación de un mes.
“Las mascotas son parte de la gran mayoría de los núcleos familiares, por ejemplo, se sabe que el 46% de las familias costarricenses tienen un perro. Entonces es necesario dar un abordaje integral a la alerta sanitaria e incluir la necesidad de alimento de las mascotas”, afirmó Pérez.
Las personas interesadas en colaborar con alimento deben coordinar una cita con el Departamento de Ambiente y Salud al 2250-4256 o bien al correo electrónico bienestaranimal@curridabat.go.cr. Para la recepción de donaciones se habilitó un espacio en el Plantel Municipal de lunes a viernes de 6:00 a.m. a 2:00 p.m.
La empresa privada y organizaciones no gubernamentales fueron de los primeros en sumarse a esta campaña solidaria. El gobierno local ya recibió apoyo de parte de la veterinaria Pet Pals CR, la empresa Cargill Centroamérica, por medio de la Asociación Catrix, World Animal Protection y Humane Society International Latin America.
Curridabat cuenta con un mapeo preciso de la cantidad de mascotas que hay en la localidad. Según estimaciones basadas en un estudio del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO), el cantón registra una población aproximada de 19,105 perros y de 7,833 gatos.
El pasado mes de febrero el gobierno local se convirtió en una ciudad amiga de los animales, al aprobar la primer Política Pública de Bienestar Animal de Centroamérica, que impulsa la promoción de la medicina preventiva y la tenencia responsable de mascotas, como un fin para salvaguardar la salud animal y humana.
Esta política se alinea con la Ley General del Servicio Nacional de Salud Animal, N.º 8495, que declara de interés público la salud animal y está presente en normativas como el Plan Regulador y en la atención de emergencias, como un eje transversal de los proyectos municipales.
La campaña de atención de mascotas afectadas por la pandemia va de la mano con otros proyectos contemplados en la política de bienestar animal relacionados con castraciones, adopciones responsables, promoción de la medicina preventiva entre otros, como parte del control y protección integral de la población canina y felina.







