¿Al propio? ¿De “chiripa”? Todos tenemos nuestra propia interpretación de las fotos virales del gerente/entrenador del Herediano, Jafet Soto, cenando con el portero que quiere finiquitar su relación con Alajuelense, Esteban Alvarado.

Sea que fuere con intención o que se le esté buscando la quinta pata al gato a una simple cenita entre amigos, la verdad incuestionable es que ha pegado un triple golpe el “Soyla” del Team (soy la que dirige, soy la que gerencia, soy la que administra, soy la que da la cara, soy la que barre… sí, hemos visto a Jafet barriendo la gradería Este del Rosabal Cordero).

Con esas imágenes, que el incauto tomaría como inocentes imágenes de dos compinches degustando una comidita con sus respectivas bebiditas, se están matando tres pájaros de un tiro, y no dos como dice el conocido refrán.

1) A la Liga. Esa foto es un gancho al hígado del león. Herediano ya le quitó al Alajuelense figuras tales como José Guillermo Ortiz y Juan Pablo Vargas, hoy seleccionados nacionales, además de Orlando Galo. Incluso a éste último se da el lujo el Team de tenerlo contracturado de los glúteos, de estar sentado en la banca, mientras que en la Liga sería titularísimo. Aunque no tenga intención de contratar a Esteban Alvarado (no se sabe a ciencia cierta si la tiene o no), verlo cenando con Jafet es un recordatorio del nuevo poderío florense, el equipo que ya está a solo dos títulos de alcanzar al cuadro manudo (29 a 27).

2) Al Saprissa. Esa imagen les recuerda a los morados que Herediano tiene la capacidad de hacerse con figuras forjadas y pulidas en las canteras tibaseñas, tales como Jimmy Marín y Allan Cruz, actuales seleccionados nacionales. Ver a Jafet riéndose, les restriega en las narice que no le importa el qué dirán ni que el próximo domingo va al Ricardo Saprissa, la sede donde la “S” perdió la última final de campeonato, justamente contra el Team de Jafet. Y, repito, el golpe lo pega aún sin tener la intención de darlo, sea voluntario o “sin querer, queriendo”.

3) A la opinión pública. El tema del momento no es el fútbol en sí, ni la sensación de vacío en el arco florense tras la salida de Leonel Moreira, ni la lesión que volvió a ceñirse contra Yeltsin Tejeda, ni los huecos que no han sido llenados luego de partir Allan Cruz y Yendrick Ruiz, ni el fracaso de Hernán Medford en su regreso, ni la situación complicada del campeón nacional en tabla de posiciones, ni siquiera el duelo táctico contra “Paté” Centeno. El tema es la foto con Alvarado. Ahí está la cortina de humo, y todo mundo tosiendo entre la nube tóxica… Excepto los jugadores rojiamarillos, libres de toda atención y concentrándose 100% en el clásico del buen fútbol.

¿Cómo resultará al final? Solo el vivillo de Cronos tiene la capacidad de saltarse el tiempo y saberlo.

Vía: Columbia