Las autoridades federales han separado al menos a 2.000 niños de sus padres en la frontera como parte de los esfuerzos de la administración Trump para reprimir la inmigración ilegal y evitar que otros inmigrantes hagan el viaje.

Mientras los funcionarios se echan uno a otro la culpa sobre quién es responsable y qué debe suceder a continuación, la práctica está atrayendo una atención creciente de los legisladores, los grupos de defensa y los estadounidenses de a pie.

Con las acusaciones volando y los detalles emergiendo a un ritmo rápido, aquí te damos un rápido vistazo a algunas de las principales preguntas sobre lo que está sucediendo, y lo que sabemos hasta ahora:

¿Por qué las familias están separadas?

La administración Trump anunció una nueva política en mayo, diciendo que las autoridades procesarían penalmente a cualquiera que cruce la frontera ilegalmente. El resultado: mientras enfrentan el enjuiciamiento, los padres ahora están en prisiones federales, donde sus hijos no pueden estar con ellos.

Las administraciones anteriores en gran medida optaron por no presentar cargos penales contra las personas que cruzaron ilegalmente con niños, remitiéndolos en su mayoría a los tribunales de inmigración.

¿Dónde está pasando esto?

Los funcionarios de la administración dicen que esto solo le sucede a las familias que ingresan ilegalmente a los Estados Unidos, cruzando entre los puertos de entrada.

La American Civil Liberties Union y otras organizaciones de defensa dicen que eso no es cierto. Estos grupos dicen que han documentado casos de padres que solicitaron asilo en los puertos de entrada y a quienes también les quitaron sus hijos.

Los agentes del Departamento de Seguridad Nacional sostienen que, aparte de los procesamientos, solo separan adultos y niños si no se puede verificar una relación familiar o de custodia, o si están preocupados por el bienestar del niño.

¿Es esto nuevo?

Si y no. Más niños están siendo separados de sus padres en la frontera como resultado de la nueva política de «tolerancia cero» de la administración Trump, alrededor de 2.000 desde mayo, según las últimas estadísticas publicadas por los funcionarios. Y eso no es un accidente; los funcionarios indicaron que implementaron la nueva política para disuadir a más inmigrantes de venir a los Estados Unidos.

Pero las separaciones familiares estaban ocurriendo antes de que los funcionarios anunciaran la política.

En abril, el Departamento de Salud y Servicios Humanos le dijo al diario The New York Times que aproximadamente 700 niños habían sido separados de sus familias en la frontera en los seis meses anteriores.

Esto también ocurrió en algunos casos individuales bajo administraciones pasadas también, pero no en la escala que estamos viendo actualmente.

Desde hace mucho tiempo, ser atrapado tratando de ingresar al país ilegalmente es clasificado como un crimen federal, castigado con hasta seis meses de prisión y una multa de 5.000 dólares. Pero las administraciones estadounidenses anteriores generalmente no referían a todas las personas atrapadas para su enjuiciamiento. Aquellos que fueron detenidos fueron llevados a procedimientos de inmigración y enfrentaron la deportación del país, a menos que calificaran para presentar una solicitud de asilo.

¿Funciona de la manera que esperaban los funcionarios de la administración?

No, como muestran los documentos internos del Departamento de Seguridad Nacional obtenidos por CNN.

Los funcionarios de la administración predijeron que la política de tolerancia cero disuadiría a los inmigrantes de tratar de ingresar ilegalmente a los Estados Unidos. En cambio, los datos publicados revelaron un aumento de aproximadamente un 5% en el número de personas atrapadas cruzando la frontera ilegalmente en mayo en comparación con las cifras de abril, incluido un gran salto en los niños no acompañados.

¿Qué les está pasando a los niños después de que son separados de sus padres?
La mayoría son llevados a instalaciones operadas por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Estas instalaciones se establecieron originalmente para albergar a menores no acompañados, es decir, niños que cruzaron la frontera sin padres o tutores legales. Como resultado de la nueva política de la administración, estos llamados refugios también albergan cada vez más a niños que cruzaron la frontera con sus padres y posteriormente fueron separados de ellos.

Actualmente hay un total de más de 11.700 niños bajo custodia de la oficina, según los agentes.

Las organizaciones de derechos de los inmigrantes dicen que mantener a los niños en tales instalaciones, especialmente los niños que fueron separados de sus padres, es cruel e inhumano. Los funcionarios han negado categóricamente tales acusaciones, caracterizándolas como informes engañosos de grupos de defensa y medios de comunicación.

«Es importante tener en cuenta que estos menores están muy bien atendidos. No crean en la prensa … Operamos de acuerdo con algunos de los más altos estándares en el país», dijo la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, el lunes.

Nota completa en: CNN en Español