Las revisiones de las consolas de videojuegos no son algo nuevo. Desde la época de Atari, pasando por el «Expansion Pak» de Nintendo 64 hasta las distintas versiones de Play Station 1, 2 y 3, todos los fabricantes buscan de una u otra manera explotar al máximo las capacidades del aparato o mejorarlo interna y estéticamente antes de pasar a la nueva generación.

Y al parecer, PlayStation 4 no será la excepción. Desde hace algunos meses, varias fuentes de la industria han comenzado a hablar insistentemente de lo que será la revisión de la consola, a casi dos años y medio de su lanzamiento, con nombres como «PlayStation 4.5», «PS4.5» o «PlayStation 4K» (este último por el soporte a este formato visual), así como también a lo que podrá ofrecer al segmento de la realidad virtual con el ya confirmado PlayStation VR, que verá la luz en octubre.

Según el rumor más reciente, dado a conocer por Giant Bomb, la consola cuyo nombre interno sería «NEO» dispondrá de un modo base donde se aprovechará el hardware de la PS4 y un modo donde utilizará el hardware de la «PS4.5».

Lo positivo es que según la fuente, si bien la consola será nueva, no existirá una gran diferenciación o exclusividad para los usuarios que tengan uno u otro dispositivo. Todos accederán a las funciones en línea de PlayStation Network, tendrán un mismo catálogo de juegos y el uso de PlayStation VR también será similar. Vale decir, el único cambio será la capacidad gráfica disponible.

Todo esto se hará más claro en octubre, fecha en la que los rumores apuntan al lanzamiento de la consola y los juegos compatibles con el nuevo formato. De esta forma, los desarrolladores tendrán la opción de ofrecer un parche descargable a los títulos existentes, o bien hacer un menor «downgrade» visual en comparación con los juegos de PC.

En cuanto al apartado técnico, el procesador sería de ocho núcleos a 2,1 Ghz (superando los 1,6 Ghz actuales), con una tarjeta gráfica mejorada de 911 Mhz (contra 800 Mhz de la PS4), más memoria RAM (8 GB GDDR5, 176 GB/s contra 8 GB GDDR5, 218 GB/s) y un rediseño externo, aunque no muy distinto a lo que ya conocemos.

Sin embargo, las capacidades antes descritas contrastan con la resolución 4K de la que se habla, dado que un computador que pueda entregar tal visualización supera por mucho los 400 dólares que cuesta una PlayStation 4. Además, contrariamente a versiones anteriores, la resolución 4K no sería nativa para los juegos y sólo se trataría de un reescalado, aunque sí podría ser aprovechada para ver películas en ese formato.

En cuanto a PlayStation VR, una de las posibilidades es que simplemente, la consola no tenga la capacidad gráfica suficiente para competir con un buen PC y la competencia que presentan HTC Vive y Oculus Rift.

Una consola a medias

En la vereda del frente se encuentra Microsoft y Xbox One. ¿Existirá la posibilidad de una versión mejorada de la consola? Phil Spencer, Ejecutivo Jefe de Xbox, mencionó recientemente «no ser fan de consolas a medias», refiriéndose a los rumores de la competencia.

«Si vamos a seguir adelante, quiero avanzar en grandes números», dijo Spencer, durante un foro de discusión. «Quiero que sea realmente un cambio sustancial para las personas, una actualización», agregó.

Esto implica que cualquier cambio sustancial significaría el soporte para el nuevo casco HoloLens de Microsoft, que requeriría más potencia en el hardware, así como para la utilización de un aparato como «IllumiRoom» o «RoomAlive».

Fuente: La Tercera