El recuerdo que tienen los manudos de Allan Alemán siempre ha sido complicado, porque en el pasado les ha pegado bastantes colerones cuando el escurridizo delantero jugaba para Saprissa y este domingo sumó uno más a la lista.

Alemás se ganó más de un madrazo y hasta reclamos de jugadores erizos por el bailecito, con doblete incluido, que montó en el Morera Soto este domingo, pero eso solo demuestra que les tiene la medida puesta.

Para el jugador el conseguido este domingo no fue cualquier triunfo, porque bajarse al líder del torneo, que venía con mucha motivación, no es jugando.

Goles en clásicos, finales y ahora en el primer partido que Grecia le saca a un equipo grande es parte de la marca que tiene Alemán con los erizos.

Teníamos esa situación de no ganarle a un equipo grande, pero todo llega en el momento justo, el tiempo de Dios es perfecto, esta victoria es para él, la conseguimos con mucho merecimiento», comentó el Súper Ratón.

El propio técnico Walter Centeno destacó que Alemán no pudo alejarse de las canchas, porque aún tiene viva la pasión por el fútbol.

«Allan nunca se retiró, cuando se fue a lo administrativo se dio cuenta que no era feliz y vea qué felicidad la de hoy, es un jugador que tiene una gran estrella ganadora, con muchos títulos y grandes logros, que aún tiene ese instinto», explicó el entrenador sobre su amigo y pupilo.