San José, 26 setiembre. Tener una casa propia es uno de los bienes más preciados para los costarricenses, y en ocasiones no se cuenta con los recursos para poder ampliarla, mejorarla, repararla o terminarla.
El Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) cuenta actualmente con los recursos para apoyar a las familias que deseen optar por el bono de Reparación, Ampliación, Mejora o Terminación (RAMT) siempre y cuando cumplan con las condiciones establecidas en la ley.
Desde el 1 de enero de 2020 al 31 de diciembre de 2024, el BANHVI otorgó 3.075 bonos RAMT, para una inversión superior a los ¢23.739 millones. Solo en este año, del 1° de enero al 31 de agosto, ya 392 familias han optado por este beneficio con una erogación por parte del banco de ¢3.786 millones.
La ley establece cinco condiciones parar optar a este subsidio: formar parte de un núcleo familiar que vive bajo un mismo techo y comparten las obligaciones del hogar; tener casa propia que requiera reparaciones o ampliaciones; no haber recibido con anterioridad el bono; tener un ingreso familiar menor a ¢1.907 496 a hoy y ser costarricense o contar con residencia legalizada en el país.
Según explica Dagoberto Hidalgo, Gerente General del BANHVI, el bono RAMT tiene como objetivo esencial prolongar o restituir la vida útil de las viviendas y facilitar a las familias una mejor calidad de vida.
“Nuestro objetivo ha sido siempre buscar el bienestar de las familias que acceden a los recursos del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda y contribuir a la reducción del déficit habitacional. Para ello existen varias opciones a las que los núcleos familiares pueden optar para tener una vivienda propia o bien mejorar la que ya tienen, siempre que anteriormente no hayan sido beneficiarios del bono”, destacó el Gerente General.
En el caso del Bono RAMT pueden optar por este beneficio las familias cuyas viviendas necesitan la sustitución parcial o total de componentes constructivos por razones de seguridad, salubridad y/o hacinamiento.
Aplica como reparación el reforzamiento estructural de la casa, cambio de instalación eléctrica, reconstrucción de pisos dañados o con acabados en concreto lujado, reconstrucción de cielorrasos, cambio de canoas, bajantes o cubierta de techo.
La ampliación aplica para aquellas familias que viven en situación de hacinamiento y necesitan la construcción de nuevos aposentos. Es considerado hacinamiento cuando hay más de dos personas por dormitorio.
En el caso de la mejora de la vivienda se entiende como la construcción de divisiones internas y fachadas, construcción o mejora del piso en concreto lujado, el entubado de instalaciones eléctricas, colocación de cielo raso, obras para la ventilación e iluminación, puertas, vidrios en ventanas, muros de retención, acondicionamiento de servicio sanitario, gradas de acceso o adecuación de la vivienda a la condición de discapacidad de algún miembro de la familia.
La familia puede optar por la opción de terminación de la vivienda cuando la obra esté como mínimo a nivel de paredes y viga corona y cuente con la distribución de los aposentos definida. En estos casos la construcción debió ser supervisada por un profesional colegiado responsable, caso contrario debe presentarse un informe con la recomendación técnica.
Para acceder al Bono RAMT deben presentarse además de los documentos generales otros adicionales que encuentra en el enlace: https://www.banhvi.fi.cr/bono/propositos_bono/mejora_casa_propia.aspx
El BANHVI, a través de las 23 entidades autorizadas del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda ( https://www.banhvi.fi.cr/bono/donde_solicitar_bono.aspx ) cuenta con recursos para que las familias puedan acercarse a las ventanillas de las entidades, se les realice el estudio y verificar que cumplen con las condiciones para optar por un bono de hasta ¢9.300.000 o complementarlo con un crédito.





