Portugal se clasificó directamente para el Mundial de Rusia 2018 al imponerse por 2-0 a una decepcionante Suiza que tendrá una nueva oportunidad en una eliminatoria de repesca.

Un autogol de Djourou al borde del descanso desbarató los planes del conjunto helvético de forma inesperada y encarriló la victoria portuguesa, que André Silva aseguró a falta de media hora.

Portugal estaba obligado porque otro resultado que no fuera la victoria le obligaba a aplazar su clasificación a la respesca. A Suiza no le importó ceder la iniciativa. El empate le llevaba directamente a Rusia sin escalas y saltó al césped del Estadio da Luz dispuesto a sufrir.

El plan de Fernando Santos no era ningún secreto. La clave del éxito estaba en no cometer un solo error atrás, que Bernardo Silva monopolizara el balón y que Cristiano Ronaldo ejecutara. Sólo le falló el delantero del Real Madrid que, al menos esta noche, no hizo ningún mérito para disputar su cuarto Mundial.

El conjunto de Vladimir Petkovic, perfectamente colocado en el campo, no dejó un solo resquicio por donde pudieran hacer daño los atacantes locales. Cristiano, impotente, resultó ser un futbolista intrascendente.