El Bayern Múnich ha despedido a Carlo Ancelotti este jueves al mediodía, tras la derrota del equipo a manos del PSG el miércoles en el Parque de los Príncipes (3-0). Se trata de una medida muy drástica para los parámetros del club alemán.

El último técnico que despidió la institución que preside Karl-Heinz Rummenigge con la temporada inacabada fue Louis van Gaal, en abril de 2011.


Ancelotti se lo esperaba, a juzgar por su actitud tras la derrota. Cuando en la sala de conferencias de París le preguntaron por qué había dejado en el banquillo a Ribéry, Robben y Hummels, tres veteranos de muchísimo peso en el vestuario, mostró una ligera sonrisa y pronunció una confesión como un epitafio: “Je ne regrette rien”.

No se arrepentía de nada, dijo, en francés. No se sabe si la paráfrasis de Edith Piaff fue casual o deliberada.

Junto con Ancelotti fueron despedidos su hijo Davide, que es entrenador y oficiaba de segundo; y su cuerpo de apoyo, Giovani Mauri, Francesco Mauri y Mino Fulco.

Carlo Ancelotti tiene un récord: nadie en la historia del fútbol ha ganado dos Champions como jugador y otras tres como entrenador. Nadie ha ganado títulos importantes con tantos equipos relevantes de las cinco Ligas más fuertes del continente: Milan, Real Madrid, Chelsea, PSG y Bayern.