Febrero, 2021. A partir del 8 de febrero en muchos de los centros educativos se dará inicio al curso lectivo 2021. Lo cual ha generado gran incertidumbre entre los padres de familia, encargados y estudiantes, ya que se combinarán las clases presenciales con las virtuales.
Según el Ministerio de Educación para febrero del 2020 se registraban 1.067.091 estudiantes matriculados y para el 7 de julio solamente se contaban con 595.771 usuarios activos en la plataforma Microsoft Teams, de los cuales eran 69.007 docentes y 500.987 estudiantes.
El Dr. Fernando Mena Pacheco, director de la clínica de psicología y coordinador académico de la Universidad Latina de Costa Rica, brinda algunos consejos para aquellos padres de familia que el regreso a clases presenciales les provoca incertidumbre y temor:
- Es importante que el padre, tutor o cuidador, enseñe a su hijo a lavarse las manos y a seguir los protocolos indicados. Esto en procura de no poner en riesgo a sí mismo, a su hogar y a otros miembros como profesores y compañeros.
- Es necesario recordarle al niño, niña o adolescente que estamos en un proceso de retorno, que debe ser lento y seguro, y que esta nueva realidad debe asumirse de forma responsable y progresiva.
- Para disminuir la tristeza o la incertidumbre en los niños, niñas o adolescentes, es importante tomar en cuenta que la cercanía de los padres debe ser de apoyo, tolerancia, soporte afectivo y emocional. Salir a caminar o ir a un parque (si hay disponibilidad) generalmente ayudará en gran medida.
- Es fundamental estar en observancia de las medidas de higiene y protección de los hijos. Determinar que en el ambiente dónde asistirá se cumplen efectivamente los protocolos indicados por el Ministerio de Salud, estar al tanto de que los niños, niñas o adolescentes sean cuidadosos y que respeten lo que se les indica, estar preparado en caso de algún contagio; no entrar en pánico, y seguir las instrucciones que sean tomadas.
- Es recomendable mantener métodos de respiración, meditación y mantener la calma para no transmitirle sentimientos de temor o ansiedad a los niños, niñas o adolescentes. Por lo contrario, hay que establecer espacios de diálogo donde se transmita la seguridad y el positivismo.
Es indiscutible que la escuela es fundamental para el desarrollo y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes, no sólo para la adquisición de conocimientos sino también para el fortalecimiento de aspectos emocionales y sociales, el cuidado nutricional de la salud y la realización de actividad física. 1
“Si los niños y sus padres en el entorno educativo son respetuosos con los protocolos será una nueva actividad de gran provecho. Nuestra vida e interacción social son componentes que promueven nuestro crecimiento emocional, intelectual y que nos integran a una dinámica de desenvolvimiento vital” comentó el Dr. Mena.







