Como parte de los esfuerzos para avanzar en la reducción de la pobreza y pobreza extrema, Costa Rica hizo un llamado a la acción para que líderes mundiales apliquen el uso de medidas como el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) para liderar el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial el ODS 1: Fin de la pobreza.
La exhortativa la realizó este miércoles el presidente Carlos Alvarado, en un encuentro de alto nivel paralelo a las sesiones que se realizan en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Alvarado expuso el impacto que el IPM ha tenido en el desarrollo de políticas públicas integrales y focalizadas con base en información técnica, como herramientas de gestión y para transparentar los desafíos nacionales de combate y reducción de la pobreza y la pobreza extrema.
“Hace unos años en Costa Rica y en otros países entendimos que la pobreza como tal debe de ser atendida en todas sus dimensiones, más allá del ingreso económico”, manifestó Alvarado, agregando que “con las nuevas herramientas tecnológicas, en Costa Rica ya sabemos a qué familias no estamos llegando con el apoyo, hacerlo es nuestro siguiente paso”.
Desde que se lanzó el IPM en 2015, la pobreza multidimensional bajó de 21,8% en ese año a un 18,8% en 2017, y se mantuvo en 2018.
Agregó que el “ingreso económico es una consecuencia de la realidad de las personas, por eso debemos conocer las circunstancias de vida de cada una, darle un rostro humano a cada acción que hacemos”.
En la actividad liderada por Costa Rica participaron el jefe de estado de Curacao, Eugen Rhuggenaath; autoridades gubernamentales como Teodoro Ribera, ministro de relaciones exteriores de Chile; representantes de Estados Unidos, Seychelles, México, Sudáfrica, Bután, Bangladesh, Pakistán, Egipto, Nigeria y Filipinas.
También asistieron la Primera Dama de Costa Rica, Claudia Dobles, la costarricense Rebeca Grynspam, Secretaria General de la Secretaría General Iberoamericana; Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); el Director Regional para América Latina y El Caribe en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), representantes del Censo de los Estados Unidos, de la Secretaría General de la Liga Árabe, Agencia Sueca Internacional de Cooperación al Desarrollo, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Horizonte Positivo, Costa Rica.
En la apertura del foro, el mandatario costarricense enfatizó sobre la necesidad de continuar con los esfuerzos que permitan disminuir la brecha de la desigualdad social y por ello la iniciativa de debatir y buscar un marco que permita a los gobiernos o instituciones elaborar políticas más allá de las ejercicios convencionales de medición de pobreza.
Asimismo, comentó que “desde nuestra experiencia queremos compartir las buenas prácticas que hemos estado implementando para diseñar política innovadora que beneficie a las poblaciones más vulnerables del país y no dejar a nadie atrás”.
En la discusión hubo un común acuerdo de atender a la pobreza desde un enfoque multidimencional, integrando un análisis desde un nivel de ingreso económico como de otras variables que inciden en la calidad de vida de las personas. Los panelistas externaron la importancia de atender las necesidades especiíicas de aquellas carencias de las poblaciones y el impacto positivo en la utilización del IPM.







