El Barcelona sale a un lesionado por partido y no hay choque que no acabe con un jugador en la enfermería. El último en caer ha sido Andrés Iniesta, que sólo aguantó una hora sobre el terreno de juego.
El manchego notó un pinchazo en la parte trasera del muslo derecho, en los isquiotibiales, tras una carrera e inmediatamente pidió el cambio. Ni se lo pensó. Sabe escuchar su cuerpo.
Iniesta se dirigió al banquillo cariacontecido y soltó un puñetazo contra una de las butacas mientras se sentaba. Ningún momento es bueno para lesionarse pero ahora menos que nunca. Su baja engrosa aún más la lista de inquilinos que tiene una enfermería saturada, con jugadores de peso y con dolencias de larga duración.
El parte médico del club arrojó poca luz: “El jugador padece una lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha. Su evolución marcará su disponibilidad para volver a los entrenamientos”. No obstante, según El Larguero, Iniesta sufre una rotura que le mantendrá de baja entre cuatro y seis semanas. Thiago gana enteros en la lista de Del Bosque.
Ahora mismo, junto al manchego hay cinco futbolistas más de baja. De todos los lesionados en este mes de septiembre aciago, tan sólo hay dos que podrían regresar esta misma semana, aunque no está claro del todo. Uno es Adriano, que no jugó ayer simplemente por precaución, y el otro es Claudio Bravo, que ya se entrena con el grupo pero cuya reaparición estaba prevista ante el Rayo.
Vermaelen está en la recta final de su recuperación y podría regresar tras el parón liguero. Leo Messi sigue con su cuenta atrás para llegar a tiempo al Clásico y Rafinha tiene para seis meses.
Fuente: MARCA.com








