San José, marzo 2026. En un contexto económico donde el crédito se mantiene como uno de los principales mecanismos para financiar proyectos productivos y de largo plazo, es clave comprender cómo utilizarlo estratégicamente para generar crecimiento sostenible. El financiamiento para inversión puede ser una herramienta poderosa si se orienta hacia actividades que aporten valor, productividad y expansión a negocios y emprendimientos, así como al desarrollo personal y profesional.
Según datos del sistema financiero supervisado por la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), al cierre de 2025 las personas físicas concentraban aproximadamente el 62% del saldo principal de la cartera crediticia del sistema financiero costarricense. Este dato evidencia la alta participación y relevancia de los créditos de consumo y personales dentro del mercado financiero costarricense.
“El crédito debe verse como una herramienta para construir futuro. Cuando se utiliza con objetivos claros y dentro de una planificación financiera responsable, se convierte en un habilitador de crecimiento sostenido, tanto para empresas como para profesionales que buscan avanzar en su carrera”, explicó Carlos Mena, Gerente Comercial de MultiMoney.
Desde una perspectiva estratégica, solicitar un crédito para financiar estudios universitarios, técnicos, certificaciones o programas de especialización puede convertirse en una inversión clave para el crecimiento a largo plazo. La formación académica y la actualización profesional aumentan la empleabilidad, facilitan el acceso a mejores niveles salariales y fortalecen la estabilidad laboral, generando un retorno sostenido a lo largo de la vida profesional. Cuando este financiamiento se orienta a áreas con alta demanda en el mercado y se gestiona dentro de un plan estructurado, con objetivos claros y una evaluación responsable de la capacidad de pago, no solo impulsa el desarrollo personal y el perfil competitivo de las personas, sino que también contribuye a la productividad, al fortalecimiento del capital humano y al dinamismo económico sostenible de Costa Rica.
Además, se recomienda que tanto personas como empresas integren el crédito dentro de una planificación financiera más amplia, utilizándolo de manera estratégica y complementándolo, cuando sea pertinente, con otras herramientas como ahorros, subvenciones o socios inversionistas que aporten capital sin generar deudas costosas ni cargas financieras difíciles de sostener.





