jueves, marzo 5, 2026
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La electricidad que crece de la Tierra

En un momento donde la búsqueda de energía sostenible es crucial, una joven estudiante de la Fundación Educativa UWC Costa Rica, Hillary Villena, de origen peruano, está demostrando que las plantas son mucho más que generadoras de oxígeno. Su proyecto de feria científica, centrado en las Celdas de Combustible Microbianas Vegetales (PMFC), convierte un simple helecho en una pequeña y continua fuente de electricidad limpia.

El proyecto de Hillary se basa en un proceso bioelectroquímico ingenioso. Al hacer fotosíntesis, las plantas liberan compuestos orgánicos al suelo a través de sus raíces. Allí, los microorganismos (bacterias) se alimentan de estos desechos y, al descomponerlos, liberan electrones y protones.

La innovación de Villena consiste en capturar estos electrones utilizando dos metales comunes: cobre (cátodo) y zinc (ánodo), insertados en la tierra húmeda. El suelo actúa como un electrolito natural. Al conectar estos electrodos en un circuito, el flujo constante de electrones genera una pequeña, pero medible, corriente eléctrica. Cada maceta puede producir aproximadamente 0,5 voltios, y al conectar tres plantas en serie (como lo hizo Hillary), se alcanza un voltaje suficiente (alrededor de 1,2 a 1,5 V) para encender un pequeño LED o alimentar un sensor de bajo consumo.

Aunque el principio científico ha sido investigado globalmente (en países como Japón y Países Bajos), la aplicación que Hillary Villena propone una alternativa viable para zonas rurales o comunidades con acceso limitado a la red eléctrica, alineándose directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, como el ODS 7 (Energía Asequible y No Contaminante) y el ODS 13 (Acción por el Clima).

Villena llama a su enfoque «Ferociencia», una combinación de creatividad, tecnología y conocimiento científico que busca trascender los límites convencionales. Su proyecto no solo demuestra el potencial de la bioenergía, sino que también personifica cómo la curiosidad de una estudiante puede transformar elementos básicos (tierra, plantas, metales) en una herramienta de innovación para la sostenibilidad ambiental y social. Es un recordatorio de que las soluciones más grandes a menudo provienen de aprovechar los procesos naturales más humildes.

Hillary Villena estudiante de UWC de primer año explica que «mi proyecto de ‘Ferociencia’ demuestra que la curiosidad juvenil no tiene límites. Las ferias científicas son vitales porque convierten la idea imposible en acción. Al usar elementos tan simples como plantas y metales para generar energía limpia, demostramos que la acción por el clima comienza hoy, con la pasión y los materiales que tenemos a mano. Atrevámonos a experimentar y  a descubrir.»

María José Fernández, coordinadora de Marketing y Comunicación  de UWC Costa Rica indica que «en UWC, creemos que la educación debe formar solucionadores de problemas, no solo receptores de información. La innovación de Hillary Villena subraya por qué es fundamental que los centros educativos proporcionen espacios de experimentación”

Además, Fernández agregó que “al fomentar la participación en ferias científicas, estamos capacitando a los estudiantes para que apliquen su conocimiento en desafíos reales, como los ODS. Formar a esta generación en la aplicación práctica de la ciencia es nuestra inversión más importante en un futuro sostenible y consciente.»

Luis Carlos Lara
Luis Carlos Lara
Comunicador y Diseñador Publicitario.

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