Una manada de pizotes que rondaba las orillas del río San Carlos salió espantada al sufrir el ataque de un cocodrilo en Boca Tapada de Pital de San Carlos.
La imagen es realmente asombrosa, pues uno de los animalitos se acercó demasiado al río y eso le facilitó al reptil tirársele encima de una forma salvaje.
El animal lo atrapó en cuestión de segundos y se lo comió de un mordisco.








