Los dos ataques lanzados este miércoles contra el Parlamento iraní y el mausoleo del fundador de la República Islámica, Ruholla Musevi Jomeini, que han dejado al menos 12 muertos y 42 heridos, según ha informado el jefe de los servicios de urgencia a la agencia France Presse.
Las autoridades iraníes han informado de que todos los atacantes han sido abatidos y que han retomado el control del mausoleo y del Parlamento unas cinco horas después del inicio del ataque.
La Guardia Revolucionaria —el cuerpo militar iraní que se encarga desde 1979 de preservar los valores de la República— ha acusado a Arabia Saudí y a Estados Unidos de ser los responsables de los atentados, cuya autoría ha sido asumida por el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas inglés).
En un comunicado, este cuerpo militar ha destacado que los ataques se han registrado después de la reciente reunión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el Gobierno saudí, que han calificado de «reaccionario». «La opinión pública […] considera esto muy significativo y la reivindicación del Estado Islámico como una muestra de que [Washington y Riad] estuvieron implicados en este acto brutal» que tuvo como blanco el Parlamento y el mausoleo del imán Jomeini, agrega la nota.
Los dos atentados, perpetrados casi simultáneamente contra dos lugares altamente simbólicos, han ocurrido en plena crisis entre los países del Golfo por la decisión de Arabia Saudí y sus aliados de romper relaciones con Qatar, a quien acusan de apoyar a grupos terroristas y favorecer la agenda política de Irán, potencia rival del reino suní.
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han condenado los ataques a pesar de la tensión entre los dos países. «Nuestra posición sobre el terrorismo es clara. Es blanco y negro y cada ataque terrorista en cualquier capital que se dirige contra inocentes es algo que los EAU aborrece y condena», ha dicho el ministro de Estado de Relaciones Exteriores de los EAU a France Presse.
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